miércoles, 22 de marzo de 2017

Cinematográfico


Música – fluidez, acuidad
Palabra – materialidad
Prosa – una palabra singando
Poesía – un vocablo naufragando
Música: 
fluido/memorial 
{...} palabras  siendo vertidas 
navegan o zozobran
{así son las canciones}
Cinema: son e imagen a deriva:

por eso la música de fondo

(Brasilia, marzo de 2017)

lunes, 27 de febrero de 2017

De la fama (un diálogo con César Giraldo)


Los profetas, los rapsodas son ciegos, dice la tradición, por la proximidad de la luz (Gramáticas de la creación George Steiner)

El centro del poder macondiano no estaba en los Buendía, sino en el rastro de Melquíades, un gitano arisco, errabundo y solitario (César Giraldo). 


Carlos, eso de la fama es un fenómeno reciente, ¿tú podrías decirme que Beethoven era famoso en su época? Y hasta pondría en juicio que lo sea hasta ahora: yo diría apenas que sería  un personaje “conocido”. La fama es un fenómeno mediático, contemporáneo, casi simultáneo con la aparición de las artes audiovisuales.  Y surge simultáneamente con la reclusión del poder: reyes, príncipes y presidentes pasan a ser sólo figuras representativas, pues el poder verdadero se oculta cada vez más. ¿Te imaginas un John Travolta o un rey Pelé en la época de Julio César? Serían muertos y condenados, inmediatamente, por ultrajar la potestad de los dioses. Y te digo, que a partir de esto, toda teoría conspiratoria tendría algo de verdad. Si hay cada vez más estrellas faranduleras, en el firmamento mediático, es porque el foco del poder está disimulándose cada vez más. Estrellas que encandilan,  falsos profetas, meras marionetas de titiriteros furtivos. 

Conversaciones con mi amigo César Giraldo (São Paulo, años 90)(Brasília, febrero de 2017)


jueves, 20 de octubre de 2016

Labores y pasiones (un texto de Blanca Ramirez)


Si vas por cualquier calle de ciudad, camino empedrado, o camino veredal verás muchas mujeres (sabemos que somos más cantidad que los hombres) y cada una será definida por el traje, el cabello, una bolsa, carriel o jícara sobre su hombro. Entonces yo, que crecí entre agujas, lanas, hilos, cabuyas teñidas, me dediqué un día, con toda la satisfacción que proporciona trabajar en lo que te gusta, a la marroquinería. Por ello doy gracias a Dios que me permite, con el empuje de mi marido, de mis hijos, de mis sobrinas y de una operaria, hacerlo. Con los cueros utilizas casi todos los sentidos: su olor es peculiar, a la vista es hermoso, cruje si está muy seco y al tacto sientes su textura. Primero lo escoges, lo estiras, lo cortas, lo pegas, lo dobladillas, lo coses, lo entintas y finalmente: allí lo tienes. Puedes usarlo para cargar documentos, maquillajes, ropita de un bebé, libros, un computador y hasta a un perrito. Que elemento tan servicial. ¡Cómo te aprecio mi bolso!

Blanca Ramirez (Barranquilla, octubre de 2016)

viernes, 14 de octubre de 2016

Tejiendo


destejar parajes
para diluir el miedo
tejer las nubes
para fisgar los sueños


(Brasilia, octubre 2016)

miércoles, 12 de octubre de 2016

Poema para todos os filhos (Um poema de Clarice Knihs)

Congelar o tempo 
Multiplicar o Amor 
Cercar de Paz 
Encher de Luz

(Brasília, outubro de 2016)

Poema para todos los hijos (versión en español)

Congelar el tiempo
Multiplicar el Amor
Cercar de Paz
Llenar de Luz

(Brasilia, octubre de 2016)


martes, 4 de octubre de 2016

La literatura de la vida

(A Pedro Moreno)

Historia y literatura se parecen demasiado. La vida es en sí  una narrativa en donde los personajes se dicen ser reales. Una historia literaria, tal como una novela, es una creación de un personaje de la vida: una narrativa dentro de otra narrativa. A los estudiosos de los textos literarios los llamamos de críticos. A los estudiosos de narrativas de la vida los llamamos de historiadores. Pero los neurocientíficos nos dicen que el entorno es una invención de nuestro cerebro, que inventa cosas y omite otras para crear lo que llamamos de realidad. Nuestro cerebro es de por sí un creador de ficciones,  un autor que produce historias a cada instante. El historiador siempre está mirando para atrás (en la línea del tiempo). El crítico hace cosas semejantes con los textos que revisa. Cuando un vidente mira para frente hace profecías.  Cuando un crítico hace lo mismo produce pronósticos, tal como un meteorologista. 

(Brasilia, octubre de 2016)

domingo, 7 de agosto de 2016

O Lago (El lago) Un poema de Clarice Knihs


Se for o caso te escrevo
linhas
te traço notas.
Já fui poeta e se já fui
ainda sou.
Tudo o que escrevi o rio
levou, furioso
em correnteza.
Agora na calmaria do lago
a menina crescida em
aparente mulher, retorna
o texto.


*********

Versión en español:

Si es el caso te escribo
líneas
te trazo notas.
Ya fui poeta y si ya fui
aún lo soy.
Todo lo que escribí el río
lo llevó furioso
en la corriente.
Ahora en la calma del lago
la niña crecida en
aparente mujer, retorna
el texto.


Clarice Knihs (agosto de 2016)

domingo, 27 de septiembre de 2015

Caninos encuentros


como te fuiste
volviste:
por avieso periplo
suelto
vago y loco
Viejo amigo
que sigues
mis destierros
travesías
y entierros:
chiflado
orejudo
tierno y mimoso
Yo monje suelto
cabescorvo y bigardo
más perdido
que Ulises {...}
o que un niño
en su primer día
de colegio
{...}
Y un día olí
tu bafo almagre
húmedo
con entonación
de molibdeno
{...} {...} {...}
... y desí vino
adiano 
encuentro

(Brasilia septiembre de 2015)

lunes, 20 de julio de 2015

Un poema de Blanca Ramírez

 Este espacio está abierto para divulgar los textos de los amigos. Aquí un ejemplo:

------------------------------------------
Tristeza

Adónde deberías ir tristeza?  
A un sitio lejano y escondido  
Donde el dolor se convitiera en risa  
Donde el pesar quedara resguardado  
Seguir por el sendero incierto  
Sentir la presencia añorada  
Cruzando el mágico camino  
Donde princesas y hadas sonrosadas
Abrieran su baúl secreto  
Y allí saliera nuestra joya amada

(Blanca Maria Ramírez de Cure, julio de 2015)

sábado, 11 de julio de 2015

Continuando


Dicen que el universo es continuo, mas en el fondo es fraccionado en átomos, y estos a su vez fracturados en partículas. Por eso digo que el universo es discreto, en vez de continuo. La fracción periódica debe ser cortada en algún lugar para caber en un computador binario. Pues sí, la información digital fracciona el texto y el número en pedazos que llamamos bits. O sea todo lo que tenemos en la máquina es la fracción de la fracción periódica, trozos de la fracción no periódica, esa que aparece en los números irracionales, tal como π y e, y una representación del texto, que también es una fracción de lo que podría decirte ahora –y digo y callo. Cada palabra puede ser un símbolo de lo que parece ser real: digo lo que pretendo de varias maneras, usando  palabras del menú de mi lenguaje. Mi vocabulario viene en palabras que usan signos a los que llamo letras; palabras codificadas en combinaciones de letras, ¿cuántas palabras podría escribir con 27 letras? Muchas más de las que presta el diccionario. O sea, mi vocabulario es una parte del diccionario y éste por su vez una fracción ínfima de las posibilidades combinatorias entre letras. ¿De cuantas maneras podría escribir el verso, querida? Y hablando de outras cosas ¿de qué formas puede el músico componer un tema? Bueno, si llegamos hasta aquí debo decir que la música usa escalas, y parece que eso ocurre en todas las culturas. O sea, existe esa especie de letras musicales, a las que llamamos notas. Pero como la música es para el decir más líquida que concreta, sus palabras se escurren en los laberintos auditivos, sin caber en diccionarios académicos, mojando los papeles con una especie de melódica tintura. Por eso en el universo musical podemos decir más pero explicar menos. Por eso la música es menos discreta que el texto, por eso es que las canciones pasan debajo de las puertas, entre las rejas de las prisiones, entre las fracturas de los muros, entre las fendas de los corazones retorcidos, no pueden ser vistas, y cuando llegan a los oídos son fácilmente memorizadas, pues llevan el ritmo de un miocárdico tambor. ¿Y qué decir de la palabra Amor, querida? ¿Ella es discreta o continua? En su estructura es discreta, son sólo cuatro letras mi bien. No sé a lo cierto si mi computador central, ese que llamamos de cerebro, es discreto o continuo, ¿será que usa algún tipo de codificación binaria? Qué miedo. Por eso para decirte más de lo que siento voy a cantarte un poco, para ser menos discreto, para vencer esa timidez del mundo, para decirte ahora que te quiero.

 (Brasilia, julio de 2015)

viernes, 5 de junio de 2015

Hamlet, Freud, and Music


All is Memory
memory is the sea
memory is Space
memories are in Memory
memories are in Feelings
feelings are the Waves
And feelings are also in memory
But recall that Music is Wave...
recording is Time
remembering is also
but memories are the Wall
thoughts are  Troubles...to be solved
So recall that Music is Waving...
and remembering is recording
just like the opposite is likewise true
That is the Question
my Friend…

(César Giraldo cantandole a Hamlet desde su ventana)

domingo, 19 de abril de 2015

Diálogos indiscretos (IX) – Homínidos y Monarquía


Una vez le comenté a César Giraldo sobre la defensa que hacía Ortega y Gasset de la monarquía. Cuando iba a comentar un poco más sobre el asunto ya el viejo amigo había seleccionado un libro y estaba pronto para leer un texto: “Carlos, escucha esto, el problema es más sutil de lo que parece –dijo.

Seguidamente leyó la siguiente frase de filósofo español: “La especialización del hombre masa olvida que el avance de la ciencia fue sustentado por hombres cultos excepcionales del siglo XVIII y que puede llegar un momento que esos medios técnicos precisen otra generación excepcional para avanzar”.

Y prosiguió diciendo: “¿cuántos colegas tuyos escuchan a Malher y cuántos otros leyeron el Quijote”? Queriendo salirle al paso al viejo zorro, intenté distraerlo hablando sobre asuntos de política, buscando llevarlo de nuevo al tema de la monarquía. Pero fue el viejo quien me salió al paso: “Ortega y Gasset tenía razón, la monarquía está en la vena de los bípedes. Los griegos pueden haberse inventado la república para maquillar la esencia de la política. Pero esta humanidad es esencialmente monárquica, hasta en la religión".

Y rascándose la cabeza prosiguió: “Todos tienen una fascinación por el espectáculo de la realeza. Hasta le dieron el título de rey de reyes a un carpintero, después de haberlo torturado sin compasión alguna. Y no creas que la realeza está naturalmente ligada a la forma de gobernar, pues a pesar de haber sido abolida en la mayoría de los continentes ella persiste en la farándula, en las artes plásticas, en el teatro, en los deportes y en el cine, verifica cuantas divas y divos farandúlicos vienen sustituyendo los príncipes y princesas, y sin dejar atrás  cantantes, modelos y deportistas
.

Y terminó diciendo: "la vocación monárquica se esconde detrás del espectáculo".

¿Y qué pasa con la tecnología, aquello que intentó decir Gasset? –pregunté. Y respondió diciendo: “mira también todo el glamour real que envuelve la empresas de tecnología de punta, en donde cada lanzamiento de un nuevo de producto está lleno de reinas de belleza. No era de esperarse cosa diferente, pues si la cultura aún puede permear la mente y la sensibilidad de los científicos, ella es incapaz de entrar en los corazón de los tecnócratas”.

Colocando su mano en el rostro dijo: “sólo un hombre culto puede sentirse fuera de cualquier clase social, de la política, libre de cualquier profesión y, sobre todo, emancipado del glamour”.

Cuando le pregunté de donde vendría esa fascinación bípede por la realeza, el viejo respondió: “En verdad no sé el grado de naturalidad de esa fascinación, pero con certeza la misma es reforzada por el ejercicio de la comunicación. Y no habló de medios de comunicación, sino de cómo producimos nuestras obras, por ejemplo de arte, y de cómo las comunicamos.”

César hizo un giro con su cabeza, como si quisiera buscar algo en su biblioteca llena de revistas viejas y de libros hurtados en librarías de libros usados: “observa bien que existe siempre un sentido de cómo va la información prensada en una obra de arte: del autor (o del ejecutor) para el observador, para el público. No hay camino de retorno, a no ser por la crítica.”

Y prosiguió: “y en ese ir sin vuelta la monarquía se esconde, dando aire de espectáculo a la exposición de una obra, al lanzamiento de un libro. O como ocurre en los museos, en las salas de conciertos, en las revistas especializadas, en la radio, en la televisión”.

Respiró un poco y prosiguió: “y puedes observarlo más claramente en el cine, la séptima y última de las artes, la que se quedó sin musa en el panteón griego, pues apareció tarde, dejándole el papel de musa a Greta Garbo, Catherine Deneuve y sus congéneres.”

Le dije a César que la abolición de la monarquía podría venir de otra fuente diferente de la cultura, pues la tecnología de la internet iría a democratizar el acceso a la información. Ante esta afirmación el viejo zorro respondió: “el problema que tú debes resolver debe parecerse a un problema de ingeniería, esa carrera que escogiste: ¿cómo hacer que las toneladas de información, que puedan circular en la internet, se conviertan en cultura?”.

Pensó un poco, y acariciendo su barba blanca y mal cuidada  dijo: “para eso debe existir una necesidad de libertad tan fuerte como la necesidad de respirar”. César permaneció callado por algunos segundos, y finalmente terminó su plática diciendo: “y cada bípede debe primero revindicar su derecho a ser artista, dejando un espacio del día para mirar honestamente sus demonios, sin juzgar, sin hacer el papel de crítico. Y esto, Carlos, requiere una pasión extrema por la vida”.


Conversaciones con mi amigo César Giraldo (São Paulo, años 90)(Brasília, abril de 2015)

lunes, 2 de marzo de 2015

Diálogos indiscretos (VIII) - la política de César Giraldo



"Y además de la música y la poesía aquí también le jalamos al mamagallismo y al charlatanismo, pues estos últimos son más sanos y civilizados que el academicismo, lleno de egos y de juegos de poder. Y si yo fuera político le jalaría también al manzanillismo, una actividad más plácida y culta  que aquello que hacen las FARC"
Conversaciones con mi amigo César Giraldo (São Paulo, años 90)
(Brasília, marzo de 2015)

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Diálogos indiscretos (VII) - el credo de César Giraldo



Carlos, muchos de nuestros amigos me toman por ateo. En verdad yo sólo creo en el arte; pero ellos podrían considerarme mejor como un agnóstico, y con un extremo pavor por los curas de todas las religiones. Mira, hablando de estos temas te digo que eso de que el realismo mágico fuera creado por Gabo, con ayuda de algunos  cubanos, es pura ilusión. No hay historia más mágica que la natividad, narrada en el nuevo testamento. Eso de que el  redentor del mundo naciera en un pesebre, bajo los rigores de un clima insano, que sus primeros visitantes fueran unos pastores con el corazón más puro del mundo (algo prácticamente imposible de encontrarse en estos tiempos), y que una estrella haya guiado por geografías inhóspitas a tres magos, con la verdadera misión de salvar la vida del infante,  es la cosa más sorprendente que haya creado la literatura en toda la historia. Y todo eso de por sí ya la torna  verdadera, desde el punto de vista artístico. Tan verdadera como la ascensión de Remedios la bella, que sólo pudo ser observada en su plenitud por Ursula, una anciana casi ciega. Una historia tan  breve, tan poética, y con tanta simplicidad toca el corazón hasta de un viejo agnóstico como yo. Para mí los creadores del realismo mágico fueron Juan evangelista y sus colegas.

(Brasília, noviembre de 2014)

martes, 21 de octubre de 2014

Anatomías


Corazón ese lugar donde el amor  posa

...............

(Brasilia, octubre de 2014)

viernes, 25 de julio de 2014

Diálogos indiscretos (VI)

Una vez conversaba con César sobre una famosa frase de Picasso: “cuando yo era un chico sabía dibujar como Rafael, pero necesité de toda una vida para aprender a dibujar como los niños”.

Y el viejo amigo respondió −con un copo de cerveza en la mano: “una vez escuché algunas opiniones de cosas que hasta ahora nos parecen importantes:

· La religión como una forma de huir de la adversidad

· La ciencia como una forma de huir de la superstición

· La política como una forma de huir del caos”.

Y dijo seguidamente, mirando fijamente para un cuadro colgado en la pared: “Carlos, el arte es una puerta por la que debemos pasar desnudos”.

Súbitamente abrió una carpeta con recortes de pinturas y dijo: “mira esta pintura de Miró”.

 
Perro ladrando a la luna (de Joan Miró); fuente: Google Imágenes
 
Conversaciones con mi amigo César Giraldo (São Paulo, años 90)
(Brasília, julio de 2014)
  

domingo, 13 de abril de 2014

Raíz de aguas


(a Edgar Llanos Molina)

te fuiste como la gota
que penetra en tierra seca
para que germinen nuevos brotos
{...} que la lágrima que
de la carência aflora
y al dolor llama
pueda ser encuentro:
en la paz de una ternura siena
en la llama de un amor intenso
−o en la caricia que el tiempo 

{...} trae
y lleva

{...}

te miro dede las tierras del sur
in-hoc-loco longe  root  
aqva water liquor
propter raíz:  
rad-
ix

{...} {...} {...}
{...}{...}
{...} 
  
te fuiste como el agua entre los dedos
de un niño que juega primaveras
a la orilla de un  lago
ensolerado
Dejaste relatos
árboles plantados
jardines

sonrisas 
{...}
recuerdos
dolores 

que narraste
−una y otra vez
y que 

me hacían 
sentir aún 
en este 
mundo
{...}
conectado 
perplejo
intimo
{...} 
con 
tus 
sue
ño
s


(Brasilia abril de 2014)

sábado, 8 de marzo de 2014

Variaciones sobre un tema de don Quijote

 
Y de lo que le pasó a don Quijote con su sobrina y con su ama, y es uno de los importantes capítulos de toda la historia: "Yo tengo más armas que letras, y nascí, según me inclino a las armas, debajo de la influencia del planeta Marte; así que casi me es forzoso seguir por su camino, y por él tengo que ir a pesar de todo el mundo, y será en balde cansaros de persuadirme a que no quiera yo  lo que los cielos quieren, la fortuna ordena y la razón pide, y sobre todo, mi voluntad desea" —Capítulo VI, segunda parte.

Yo tengo más armas que letras, y nascí más inclinado a las armas, debajo de la influencia del planeta Marte; y me es forzoso seguir por su camino, y será en balde cansaros de persuadirme a que no siga lo que los cielos quieren, la fortuna ordena y la razón pide, y sobre todo, lo que mi voluntad desea. No en balde procuro esa niña lisonjera y huidiza, sé que no existe, mas la vi en cada mañana, en la que despertaré a cada día, pues nascí con las letras como lanzas, y retorno al dios Mercurio para buscar esa trova, que prosea lo que fui, y sobre aquel olvido de lo que profeticé mañana. Forzoso me es detenerme en mi camino y esperar aliento para no caminar un poco, y si me dices que prosiga me detendré más un poco. Yo le huyo a lo que los cielos quieren, y me irrito con lo que la fortuna ordena, sobre todo si ordenar es colocar las piezas en mi cabeza en orden creciente, o viceversa. Le suplico a la razón que me explique lo que mi voluntad desea, no en balde soy procurado por esa niña persecutora y loca, y con ideas sensatas. Yo no tengo letras ni armas y me inclino más a la espera de que el amor provenga de silenciosa talla, sólo una letra, una palabra suelta, que no basta, para seguir andando, o para seguir inmóvil; procuro el dios Marte para negociar el verso, para pulir mi asta: no en balde procuro esa niña quieta que me atasca el suelo, que me detiene el alma. Mi voluntad desea lo que profeticé mañana y no esperen que despierte del sueño que dejé largado, antes de brotar nascido, pues forzoso es el camino y tranquilo permanecer abierto. Procuro al dios Mercurio para negociar la guerra, que mi lanza se convierta en pluma para repintar tu cara, dibujar el verso, la trova que no para; y será por bien que os canséis de catequizarme siempre. Que los cielos cumplan lo que la fortuna ordena, pues no por mal espero esa niña que llegará mañana, o tal vez ya la vi ayer dibujando un verso, sobre un campo de Marte. No por huir dejé de ser cortesano para tornarme caballero quieto, sólo para ver mejor a mi rebaño —uso lanzas como plumas para imprimir los versos en mis sienes, y procuro la palabra suelta para huir del orden y seguir el camino que retorna al estreno, y hago alguna bulla antes de parir silencios. No tengo armas sino armarios para guardar recuerdos y al destierro echarlos, pues tranquilo es el camino y difícil permanecer directo. Le suplico a la razón que me deje quieto, y que mi voluntad se alegre de permanecer ingenuo; busco esa niña que me acompaña siempre, y que dibuja versos sobre mi  testa calva, cuando sueño austero y quieto.
(Brasilia, marzo de 2014)

sábado, 1 de febrero de 2014

Lembrar

(A Clarice Knihs)

Lisura
augura
luminar
Lumbre del lago
clara sonrisa
litoral

Timbre
tersura
altura...
Clara del mar


(Brasilia, enero de 2014)

jueves, 24 de octubre de 2013

Diálogos indiscretos (V)


Cierta vez le mostré a César Giraldo un ejemplar del libro El Arco y la Lira, un hermoso ensayo de Octavio Paz sobre temas arduos tales como el sentido, la estructura y el ejercicio de la poesía. Después de algunas semanas sin verlo me devolvió el libro con algunos pocos trechos subrayados, por su cuenta y riesgo.

Un trecho contenía las siguiente afirmación de Paz: “La poesía pertenece a todas las épocas: es la forma natural de expresión de los hombres. No hay pueblos sin poesía; los hay sin prosa”. Cuando le pregunté sobre el trecho me dijo: “Pregúntele a Paz si hay pueblos sin música”.

Otro trecho contenía una afirmación de García Bacca, citada por Paz en el texto: “no es oficio del poeta contar las cosas como sucedieron, sino cual desearíamos que hubiesen sucedido”. Después de haber observado la frase le inquirí sobre el porqué la había marcado, y dijo: “Carlos, eso muestra que los poetas son los mayores embusteros del mundo, no hay otra definición mejor para ellos, sólo igualados por los coyotes, esos animales del desierto que recibieron el mismo apelativo por don Juan, aquel personaje de Carlos Castañeda. Por eso, mijo, sus mayores víctimas son las mujeres”.

Seguidamente verifiqué que había marcado varios trechos en donde aparecía la palabra “tensión”, cito aquí algunos de esos trechos: “La magia afirma la fraternidad de la vida —una misma corriente recorre el universo— y niega la fraternidad de los hombres. Ciertas creaciones poéticas modernas están habitadas por la misma tensión. La obra de Mallarmé es, acaso, el ejemplo máximo. Jamás las palabras han estado más cargadas y plenas de sí mismas… La tensión del lenguaje poético de Mallarmé se consume en ella misma”.

“Por otra parte, la pasividad que exige el automatismo poético implica una decisión violenta: la voluntad de no intervenir. La tensión que se produce es insoportable y sólo unos cuantos logran llegar, si es que llegan, a ese estado de pasiva actividad”.

“La situación que exilia del grupo da a sus palabras una tensión y un valor particulares, todo idioma sagrado es secreto, y a la inversa: todo idioma secreto —sin excluir al de conjurados y conspiradores— colinda con lo sagrado”.

Finalmente le pregunté a César sobre el porqué esa palabra le había llamado tanto la atención, y me respondió: “eso ya algunos lo habían dicho, que el poema es un discurso tenso. Sólo mira el título del ensayo, esa tensión ya está en el arco, como arma y como objeto para tocar un violín".


Se me ocurrió comentarle sobre el personaje del Ramayana, Rama, que pierde a Sita por estar cazando por cazar, ejercitando su arco, y la recupera cuando se enfoca en salvar su propia piel y la de sus amigos. Le dije que el poeta hace las dos cosas, caza por cazar e intenta salvar su piel a todo momento. César concordó, y dijo: "tú siempre vienes con esos argumentos espirituosos..." Y prosiguió diciendo: "esa tensión es similar a lo que hace un violinista con las cuerdas de su instrumento, las tensiona para que produzcan un tono, un patrón musical predefinido. La misma tensión ya está presente en uno de los instrumentos más antiguos, el tambor. Sin la tensión no hay sonido, y mucho menos ritmo. En esto la música es organizada, pues los tonos y la estructura son definidos por el consenso de los músicos. Pero, en el fondo, esta organización ni siquiera está prevista en la poesía, em donde el poeta simplemente tensiona el lenguaje,  a su manera, y los patrones estructurales que existan pueden ser dejados de lado, sin problemas (recuerda lo que hacen los poetas que adoptan el verso libre). Por eso los poetas son  más solitarios, como los coyotes del desierto, más libres, y mira que también se enloquecen más rápido que los músicos”.

Conversaciones con mi amigo César Giraldo (São Paulo, años 90)
(Brasília, octubre de 2013)

sábado, 5 de octubre de 2013

Diálogos indiscretos (IV)


César Giralgo tenía una relación pésima con su familia, apenas toleraba su padre y vivía resentido con su madre, pues esta última lo había obligado a vestirse de monaguillo en Medellín, hasta los doce años de edad. Tal vez por esto César desarrolló un carácter anticlerical y una lengua mordaz contra los curas, que lo caracterizo por el resto de su vida. Tenía una hija a la que idolatraba, pero la chica lo mantenía a distancia, le escribía poco, en una época en que los celulares con mensajes, y otros recursos similares, eran una idea de ciencia ficción, y la internet aún estaba confinada en las universidades y centros de investigación. Una vez le hablé a César sobre una versión del concierto para piano número cinco de Beethoven, ejecutado pelo pianista francés Robert Casadesus, considerado  uno de los mejores pianistas de la historia, con un estilo poético, mas para muchos demasiado clásico. César abrió los ojos, pacientemente, pues estabamos comenzando a escuchar una sonata de Schumann, bajó el volumen del amplificador y dijo: “Casadesus es demasiado suave para tocar Beethoven, toca el piano como lo haría un cura paidófilo”. Ante su respuesta sorprendente aproveché el momento para conversar un poco sobre las dificultades con su familia, le hice algunas observaciones, a las que puso poca atención, y con una voz burlona respondió: “mijo, hay tres tipos de personas que una familia no soporta tener: gays, poetas y  santos”.


Conversaciones con mi amigo César Giraldo (São Paulo, años 90)
(Brasília, octubre de 2013)

domingo, 29 de septiembre de 2013

La teoría M de un poeta


Dicen los físicos y astrónomos que el universo está compuesto de cuerdas, supercuerdas y membranas. Cuerdas se pueden unir, dislocarse, produciendo superficies en las que mi amor por ti pueda reposar.  Al cerrarse producen membranas en donde podremos hacer nuestra casa llena de cantigas, de puertas y ventanas, para que  la luz entre y, sobre todo, permita que tu alegría contagiosa pueda alcanzar el infinito que merece.  Dicen los científicos que pueden existir muchos universos (la llamada teoria M), cada uno sería como una membrana flexible, como una placenta, que cura y que protege algo. Con textura blanda, como la de un gajo de una fruta guanábana, que es dulce y sana hiperplasias benignas y malignas. O sea, que a un universo único podríamos contraponer la idea de múltiplos universos, a la que han llamado de Multiverso, o sea múltiples versos escritos, formando múltiplos poemas, algunos aún no escritos, pero insinuados y adscritos a tus ojos.  Así nuestro amor está escrito en cuerdas y supercuerdas, y registrado en nudos, como los quipus de los quechuas (que aún están siendo descifrados), y habita en las membranas, que se rompen y deforman formando claraboyas, tragaluces y concavidades en los techos, pisos y paredes; para que podamos así respirar, huyendo uno del otro. Dicen los teóricos que tú y yo también podríamos vivir en membranas diferentes, unidas por agujeros negros, que permiten visitarnos y decirnos chao. Y que en cada encuentro podríamos engendrar y parir un poema, ad-verso al miedo, un nuevo gajo, de una fruta  que ya somos.
(Brasilia septiembre de 2013)

sábado, 28 de septiembre de 2013

Nocturno en trazos

trazo curvas separando espacios en que trazo un trazo
divido mi espacio en zonas curvas e hiperespacios
¿no es la palabra un trazo de una idea que se curva a un plano?
no sé bien... y rayo una disculpa como un trecho que recorro
y juro que no tramo
Trazo una curva que se cierra solapando áreas
y lo interno y lo externo aparecen solitarios ahora –por un trazo
¿no es mi sentimiento un hebra que te rodea y que te cubre en algo?
aquí el verso es una curva, un rasgo, que se cierra, que se toca
en ti, en un punto distante, como las paralelas de Euclides
a modo de un sueño que trazo en la noche –y con un capricho
el infinito trama, junta, cubre y esconde

(Brasilia, septiembre de 2013)

sábado, 7 de septiembre de 2013

Encuentros


Visité los lugares que nunca frecuentamos, y estaban llenos de ti. Es que aquella ausencia tuya en mi ciudad reflejaba la ausencia de tu caminar, que ya dejaba marcas en mi alma.  Y así me siento el piso de tus pasos, que guarda la memoria de tu andar, que detiene la sombra solar proporcional a tu estatura, fincada en la hora, en el meridiano en que movemos nuestros cuerpos. Hablas el lenguaje de los niños, de las plantas de las aves, de los mendigos hambrientos por un poco de dulzura, y de aquella cortesía que nos liga con los viejos. Vimos juntos la miseria de los ricos, la glotonería ávida de los desposeídos, aquella otra parte sórdida de la balanza de Minerva –reparamos en la esquina un político queriendo aparecer honesto, y un honesto jamás queriendo ser político.  Te visité en los aires de tu ciudad lejana sin poder dejar mis huellas en tu rostro albo, en tu pelo color   nórdico y de salvia, y estabas triste por no estar aquí conmigo. Te sentí en la contravía de esta vida, estrada sin regreso. Te vi en el otro día, te miraré en un ayer lejano que retornará algún día, pues sí querida. Caminamos uno al lado del otro, lejos entre aquí y allá, pero aun así de manos dadas.

(Brasilia, septiembre de 2013)

domingo, 18 de agosto de 2013

Declarando

entornos claros
ojos definidos
manos ambulantes
pies creativos
te quiero...
en todos los sentidos
abordarte adoro
en  contrasentidos


(Brasilia, agosto de 2013)

sábado, 22 de junio de 2013

Trovas autobiográficas (1)


Fui inventado en un encuentro y no me acuerdo; fui elaborado en casa cuerdo y maltratado en un colegio en donde miedos se fraguaron, se volvieron concreto –toda una obra de ingeniería eclesiástica y civil. Me volví asmático, paradójicamente para ganar un aire, y que me dejaran libre, y que respetaran mi cara de sonso y mi estado lleno de vericuetos. Mi padre me dijo: “no podrás ser abogado, lo sé por experiencia, pues la polvareda de los procesos que impregnan los libros de los juzgados y notarías te hará mal –eres un rapazuelo alérgico y sensible. Tal vez seas poeta, pero te recomiendo ser ingeniero, para que aprendas cómo las palabras se encajan, y descubras alguna tecnología milenaria y olvidada para hacer tus versos, y además de todo puedas tener un empleo, que no te deje morir de hambre, ni de miedo”. Me volví ingeniero buscando el secreto del verso, leyendo el cálculo de Apóstol y algunos libros de André Malraux, de los poetas malditos y de algunos egregios. Sobreviví a los lánguidos versos de Guillermo Valencia y sus secuaces, que tuve que aprender de memoria en el colegio; nada que el tiempo y el olvido no curen, como curan una herida, o toda pasión sufridora, por un amor perdido. Estudié los trabajos de Claude Shannon y de Norbert Wiener, que teorizaban matemáticamente sobre lo que podíamos llamar de información, que se convirtió después en informática, y caí en la tentación de asociarlos a los descubrimientos de Crick y de Watson sobre el DNA y la dupla hélice. ¿Seríamos por acaso sólo información codificada en secuencias de nucleótidos y cadenas de aminoácidos? Y en esas preguntas de lo que somos me descubrí haciendo versos, enamorando chicas, mozas y damiselas, y eludiendo el miedo, ese fiel e incansable opresor al que aprendí a guiñarle el ojo, para poder darle un beso, y que me dejara en paz por algún tiempo. Para no naufragar me agarré a las sinfonías, conciertos y sonatas de Mozart, de Beethoven, de Schubert, de Rodrigo; al talento de Satie y Debussy, a algunas músicas compuestas por los sufridos compositores de jazz negros. Descubrí el secreto del poder de las viejas canciones que se filtran por las ventanas, por debajo de las puertas, por las rejas de las cárceles: es sólo aliar una bella música a algunas palabras sueltas, que evoquen alguna verdad no contaminada por el moralismo, la religión y la falsa ética. O sea que traigan a colación una verdad pura, sin tapujos ni rodeos. Cuando iba a desfallecer un gran amigo me enseño a escuchar el silencio y asumirlo como preces. Me explicó el poder de ciertos sonidos, que detienen la mente, y dejan trasparecer el poema y a olvidar, por un momento, al pensador, al que hace, al poeta practicante. Finalmente, redescubriendo los tiempos del colegio, para resolver conflictos viejos, coloqué algunas letras en papel, y Peter Moreno dijo algo en medio de mis temas –como un médico ducho haciendo un diagnóstico terminal: “eres escritor y no podrás zafarte de ese quehacer, amigo mío, tan fácilmente”. Fui inventado de nuevo por mi padre y por um amigo, como escritor, como poeta y como ingeniero; me reinvento en cada trova, me sustento en un oficio y me muero un poco en cada verso –pero aquella mujer que amo me torna alegre y sempiterno.

(Brasilia, junio de 2013)

jueves, 13 de junio de 2013

Inventando


ingenieros deberían ser más inspirados
e inventar vehículos más rápidos
ágiles como la malicia de un bribón
seguros como la impunidad de un político

que se propaguen como el fotón
que arriben más rápido que una mala noticia
que sean contundentes como una vieja canción
que lleguen tan justos como la sensación
–producida por una buena caricia–

(Brasilia, junio de 2013)

domingo, 9 de junio de 2013

Danza y son

A León de Greiff

Bosquejo una pincelada azul en ton mayor, andante con fuoco
Ausculto en ti una sonata en blue, danzo desnudo, suelto y loco
Veo las notas de tu sonreír travieso aquí,  andante ma non tropo
El son de una gaita se filtra en una grieta de mi morada y
toco
Todo,  sin foco,  destemplado, troco, mi andante, cuerdo ni loco

(Brasília junio de 2013)

Algo suelta


Te veo alegre, risueña, libre
recorriendo algo
en línea curva
trazada a mano alzada
por un niño dibujante.


(Brasilia, junio de 2013)

Ritornelo en A mayor


Te vi nacer en los ciclos de transformación
cuando dejabas el mundo
esbozando un risueño Adiós.
Vi tu mano abanando, dando chao
Vi tu boca diciendo vuelvo
Vi tus brazos pidiendo un regazo
de bienvenida Amor.

(Brasilia, junio de 2013)

sábado, 20 de abril de 2013

Ritornelo em mi menor


Facta loquuntur plus quam oracula

te vi en los oráculos
te sentí en las rocas
te escuché en los vientos
de oriente y del sur
Cantabas ese sonecillo
con sabor de ajonjolí
y me llamaste justo
cuando estabas
dentro de mí


(Brasilia, abril de 2013)

viernes, 19 de abril de 2013

Algo perdido


Hilo caído
Tejido ido
Cuerpo esculpido
Pan comido
Tiempo abatido
Por hacerlo amidos


(Brasilia, abril de 2013)

sábado, 13 de abril de 2013

Unas palabras


Gustaría verte
Luz arraigada
Piel pintada
Color
Ensolerada
Renovada
Parada ahora
Caminando aparte
Ayer sentada
Una mañana
Luminosa tierna
Llegando ahora
Puntual y tarde
Como el sol
En alborada invierno

 (Brasilia, abril de 2013)


miércoles, 27 de marzo de 2013

El vivir poético y Nazim Hikmet Ran

Cierta vez invitaron al poeta Jotamario Arbeláez para hacer pequeños comentarios al final de cada emisión de un noticiero en la televisión colombiana. En uno de ellos el poeta hizo referencia al problema de ser comúnmente confundido con un homónimo suyo, que trabajaba como animador de programas de televisión: “muchas personas se refieren a él como si fuera yo, o a mí como si fuera él; o sea, confunden un poeta nadadista con un loro del Opus Dei. No hay derecho”.

Vemos aquí alguien revindicando la profesión de poeta. O sea aquel personaje que escribe versos y se alimenta de la vida, de lecturas, pero sobre todo de silencios. Sobre la mala comprensión de la dinámica del hacer poético el norteamericano William Carlos Williams se quejó un día de sus críticos, que siempre querían remarcar la influencia de otros escritores en su obra: “pero si hace muchos años yo no leo nada sobre poesía”, desahogándose así ante un entrevistador. Es que si algo puede dificultar la tarea poética es la incontinencia verbal –y también la “lectural”.

Pero más difícil que hacer poesía es vivir como un poeta. Un día Carlos Drummond de Andrade afirmó que el único poeta brasilero que había vivido como tal era Vinicius de Moraes. Tal vez fuese un exagero de Drummond de Andrade, mas está de acuerdo con algunas recomendaciones hechas por el brasilero Mario Faustino a poetas iniciantes, algo así como esto: no separe la vida de la poesía, no haga de la poesía una lamentación, no escriba sólo para expresarse, escriba sobre todo para sobrevivir…

Un ejemplo de poeta alistado con la vida es el turco Nazim Hikmet Ran, quien tuvo gran influencia en la renovación de la literatura y del lenguaje poético de su país, durante el siglo XX. Se alimentó de las tradiciones literarias locales y las superó, creando un lenguaje directo, a veces áspero, pero sin abandonar el lirismo, que fue siempre alimentado por su amor por la vida. En cierto sentido se aproximó de Ezra Pound cuando este último orientaba sus pupilos con algunos consejos prácticos:“escriban sin rodeos, hagan versos cada vez menos poéticos”.

Muchos apuntan la influencia literaria de Maiakosvki sobre Nazim, al que conoció en su primera estadía en Rusia, cuando aún era un estudiante de letras en la Universidad de Moscú. Ante esto Nazim respondió que había sentido más la influencia del movimiento futurista que la del mismo Maiakovsky y que, fuera de todo, cualquier influencia de la literatura rusa en su obra había sido sólo pasajera.

Nazim se alineó con causas políticas en su tiempo, defendió la independencia de su país, las causas de los pobres, de los abandonados, y por esto pagó muchos años de prisión. Fue corajoso en el hablar y en la escrita, lo que detonó la persecución por parte de sus enemigos, y también la incomodidad de muchos de sus amigos. Fue materialista del punto de vista político, mas existen referencias a haber estado vinculado con corrientes filosóficas orientales en su juventud, lo cual hace parte de ese mirar hacia adentro que todo artista realiza durante su vida (sobre esto esboza algo Solimán Salóm en la antología que organizó sobre el poeta turco).

Pero la cosa que más impresiona en Nazim es su honestidad en su forma de vivir. Cuando tomó partido en las luchas sociales lo hizo con la más absoluta entrega, y su poesía refleja esto, en muchos versos escritos desde la cárcel. El mismo Pablo Neruda, su amigo, lo admiró profundamente por su carácter humano y altura poética. En estos versos de Nazim podemos apreciar algo de su fuerza:

has de tomar tan en serio el vivir
que a los sesenta años, por ejemplo,
si fuera necesario plantarías olivos
sin pensar que algún día serían para tus hijos;
debes hacerlo, amigo, debes hacerlo,
no porque, aunque la temas, no creas en la muerte,
sino porque vivir es tu tarea

Vemos aquí que en su época los movimientos de izquierda se ganaron el oro de sus letras, de su mirar al mundo, de su fidelidad con la vida. Los largos años en la prisión no lo amedrentaron, y supo soportar el dolor de la falta de la libertad, de la ausencia de su familia, de su mujer, de sus amigos. Pero de cierta manera se sentía afuera de las rejas, como lo podemos adivinar en estos versos suyos:

Sucede
que estamos en la cárcel.
Sucede
que nos acercamos
a los cincuenta años,
y que falten dieciocho más
para ver abrirse las puertas de hierro.
Sin embargo, hemos de seguir viviendo con los de afuera,
con los hombres, los animales, los conflictos y los vientos,
es decir, con todo el mundo exterior que se halla
tras el muro de nuestros sufrimientos;
es decir: estemos donde estemos
hemos de vivir
con si nunca hubiéramos de
morir

Hay un bello poema de Nazim, titulado Angina de Pecho, que fue musicalizado por un grupo argentino llamado Nacimiento. La grabación fue hecha en Costa Rica, posiblemente en 1975, cuando sus integrantes estaban en una gira. Poco después los mismos serían exiliados por la dictadura de Videla. Fue un bello trabajo discográfico en el que se destaca la letra de Nazim, relatando entre otras cosas las verdaderas causas de sus quebrantos de salud. En este sentido el poeta se adelantó a los diagnósticos hechos por los médicos alternativos: lo que nos mata es el miedo, el aislamiento y, sobre todo, la frustración posándose sobre un sueño noble.

Sobre el mirar político al que se vinculó Nazim durante su vida nos restaron (entre otros) el Estalinismo, el Castrismo, el Chavismo y finalmente las FARC. Cómo dijo un día el poeta Jotamario ante ciertos equívocos: “no hay derecho”.
Finalmente coloco un enlace al tema del grupo Nacimiento, con letra de Nazim (ver aquí): http://www.youtube.com/watch?v=hCdb-rGb6qg
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